domingo, 5 de marzo de 2017

Pasta Provenzal

Volvemos a encender la cocina! Y además traigo una receta sana, rica y apta para cualquier tipo de dieta.

Los fines de semana suelen ser un poco caóticos en casa. Partidos de fútbol por las mañanas, recoger y ponerse al día con las lavadoras, plancha y demás, algún evento por la tarde... Por eso recurrimos mucho a la pasta para comer.

Por eso variamos mucho para intentar salir de "boloñesa-carbonara-atún-salchichas".

Pasta Provenzal

Ingredientes
para 4 personas

300g nidos de pasta de espinacas
1/2 berenjena
3 champiñones 
1 zanahoria
50g judías verdes
1 patata pequeña
1/2 pimiento rojo
1 cucharada de concentrado de tomate
Aceite de oliva 
Orégano
Albahaca
Romero
Pimienta negra
Sal
Semillas de sésamo

Empezamos troceando las verduras. Cortamos en daditos pequeños la patata y la zanahoria. La berenjena y el pimiento en dados algo más grandes y los champis en láminas. 

En un cazo con agua, herviremos durante 3 minutos los dados de patata y de zanahoria. Escurrimos guardando el agua de cocción. No nos interesa que estén blandos del todo, ya que saltearemos después, pero sí queremos que pierdan la dureza. 

Usando el agua que teníamos reservada y añadiendo un poco más, coceremos nuestros nidos de pasta. 

Mientras, en una sartén amplia, salteamos con aceite de oliva nuestras verduras. Primero la berenjena con las judías verdes, un par de minutos después, añadimos la zanahoria y la patata, el pimiento y por último, los champiñones. 

Es hora de añadir nuestras hierbas provenzales. Hay "mixes" ya preparados pero a mí me gusta ir echando al gusto. Incorporamos la cucharada de pasta de tomate y mezclamos bien. 

Añadimos la pasta ya cocida y un par de cucharadas del agua. Salpimemtamos la gusto y ya está. Podemos ponerle semillas de sésamo, o pipas, o un poco de parmesano para completar este plato redoooondo!

¡¡Ya tengo tupper para el lunes!!! Buena semana a todos@s


Yo cocino, tú cocinas... ¡Todos cocinamos!


domingo, 19 de febrero de 2017

Gyoza de Pollo

Me encantan las gyozas. Es ir a cualquier restaurante que las tengan, y tener que probarlas irremediablemente. Pero nunca me había animado a prepararlas. Me echaba para atrás el tema de las dobleces y demás.  ¡Pero aquí están!

Gyozas de pollo 


Ingredientes
para unas 20 gyozas

Un paquete de obleas para gyoza
300g carne picada de pollo
50g col china
4 cebolletas chinas
60ml salsa de soja
30ml aceite de sésamo
Jengibre fresco 
Salsa de pescado
1 yema de huevo


Tuve que ir a hacer un curso con mi súper cuñado cocinillas para ponerme manos a la obra y perderles el miedo.

Hace unos años ya fuimos al mismo sitio para aprender cocina Thai, y después de todo este tiempo, el sitio ha cambiado mucho, pero a mejor.

Y allí que fuimos un domingo por la mañana, súper ilusionados y con ganas de aprender.

La receta no tiene mucho misterio. Se pica finamente la col y las cebolletas y se mezclan con la carne y el resto de ingredientes formando una pasta pegajosa.

Y ahora sí que sí, empieza el trabajo. Intenté hacer foto de todos los pasos, pero creo que como mejor se aprende es haciéndolo...

Colocamos una cucharadita de relleno en el centro. Humedecemos con agua todo el borde de la oblea.  Cogemos la oblea la cerramos por el centro presionando bien.


Ahora hay que cerrar los bordes. Desde un extremo, hacemos un pliegue y lo cerramos. A continuación otro pliegue y lo cerramos. Y lo mismo para el otro extremo.

Tachaaaaannn. Ya está nuestra primera gyoza. Repetimos y repetimos hasta acabar con todo el paquete. Las vamos colocando en un plato tapado con un paño para que no se resequen.


Podemos hacerlas al vapor o....como a mí me gustan, a la plancha.

Así que colocaremos una sartén con un poco de aceite (poco) y calentamos. Colocamos nuestras goyzas con la panza hacia abajo y el abanico hacia arriba y dejamos que se doren sin moverlas.

Cuando estén doradas, añadiremos 30ml de agua y taparemos. Dejamos así 5 minutos aproximadamente hasta que se consuma toda el agua. El vapor hará su trabajo, ablandando el resto de la goyza y la parte de abajo estará crujiente y riquísima.

Para servir, podemos utilizar millones de salsas. Teriyaki, Hoisin, solamente salsa de soja, o mezclarla con un poco de vinagre de arroz y copos de chilli.

Lo único e imprescindible es comerlas calentitas.


Yo cocino, tú cocinas...¡Todos cocinamos!