miércoles, 19 de febrero de 2014

Lasaña suave de pollo y zanahorias


Tras un pequeño patrón, vuelvo poco a poco a mi cocina. La verdad es que en estos cuarenta y pocos días la he pisado muuuuy poco porque Martina me reclama cada dos por tres y aprovecho el ratito que ella duerme para hacerlo yo también. 

Así que os traigo algunas recetas fáciles en las que debo agradecer a mi señor marido su graaan ayuda. Yo las empiezo y generalmente, él las acaba...

 He querido variar muchas veces mi receta básica de lasaña, y salvo alguna cosilla, casi siempre es igual. Así que esta vez he empezado por el ingrediente básico: la carne. El sabor es mucho más suave y queda cremosa a más no poder. 

Lasaña suave de pollo


Ingredientes
para 4 personas

láminas de lasaña
500g carne picada de pollo
1 cebolleta
3 zanahorias
300g tomate frito
1 vasito de vino blanco
pimienta blanca
sal
aceite de oliva
50g mantequilla
2 cucharadas de harina
1/2 l leche
nuez moscada
queso rallado

Picamos la cebolleta y la zanahoria en cuadradillos pequeños y los pochamos en una cacerola con aceite de oliva lentamente. Añadiremos la carne, la salpimentamos y dejamos que se vaya cocinando mientras removemos para que no se hagan pegotes. Cuando la carne esté hecha y haya soltado toda el agua, vertemos el vino blanco y el tomate frito. Tapamos la cacerola y la dejamos al mínimo durante unos 15-20 minutos. 
Pasado ese tiempo, apagamos y dejamos quede temple un poco. Veremos como espesa. 

Hidratamos las láminas de lasaña y la iremos montando en una fuente apta para el horno. A mi me gusta poner primero un poco de aceite de oliva, una capa de pasta, carne...así hasta acabar con pasta. 
Preparamos la bechamel en un cazo. Esta vez he preparado la original que lleva mantequilla, pero se puede sustituir por aceite de oliva. Ponemos la mantequilla hasta que se deshaga y la harina. Mezclamos bien con una varilla para quitarle el sabor crudo y vamos echando la leche poco a poco. Ponemos el fuego a la mitad y seguimos removiendo para que no salgan grumos mientras va espesando. Añadimos sal, pimienta y nuez moscada (si os gusta). 






Vertemos la bechamel por encima de la lasaña (que la cubra bien), espolvoreamos queso rallado y gratinamos 5 minutitos en el horno. 

Me gusta sacar la lasaña y esperar unos minutos antes de cortarla para que se asiente un poco y el corte sea más limpio y no se nos desmorone. 





Yo cocino, tú cocinas...¡Todos cocinamos! 

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